Un nuevo decreto gubernamental fija el valor nominal mínimo de los bonos corporativos para colocaciones privadas nacionales en 100 millones de VND (4.274 dólares estadounidenses), un aumento desde apenas 100.000 VND.
¿De dónde proviene esto?
Aunque aún se desconocen muchos detalles sobre las investigaciones, una de las preguntas más apremiantes es qué podrían significar estas brechas para la seguridad de las máquinas de votación en las elecciones de mitad de período, que están a menos de dos meses.
Expertos en seguridad electoral dicen que las brechas por sí solas no han incrementado necesariamente las amenazas para la votación de noviembre. Los funcionarios electorales ya asumen que gobiernos extranjeros hostiles podrían tener datos sensibles, por lo que toman precauciones para proteger sus sistemas de votación.
La preocupación más inmediata es la posibilidad de que trabajadores electorales desleales, incluidos aquellos que simpatizan con la mentira de que las elecciones presidenciales de 2020 fueron robadas a Trump, puedan usar su acceso al equipo electoral y el conocimiento adquirido a través de las brechas para lanzar ataques desde dentro. Tales ataques podrían usarse para favorecer a sus candidatos o partido o para introducir problemas en el sistema que siembren mayor desconfianza en los resultados electorales.
En algunas de las brechas de seguridad sospechosas, las autoridades investigan si funcionarios locales brindaron acceso no autorizado a personas que copiaron software y datos de discos duros, y en varios casos los compartieron públicamente.
Tras la brecha en Georgia, un grupo de expertos en seguridad electoral dijo que la copia y el compartir no autorizados de datos electorales del condado rural de Coffee representaban “amenazas graves” para las elecciones de noviembre. Instaron a la junta electoral estatal a reemplazar los dispositivos de pantalla táctil usados en todo el estado y usar solo boletas en papel marcadas a mano.
Harri Hursti, un experto líder en seguridad electoral, expresó su preocupación por otra posibilidad: el acceso a los datos o software del equipo de votación podría usarse para crear un video realista en el que alguien falsamente afirme haber manipulado un sistema de votación.
Un video así publicado en línea o en redes sociales el día o después de las elecciones podría crear caos para los funcionarios electorales y motivar a los votantes a cuestionar la exactitud de los resultados.





