Se sospecha que las violaciones al sistema de votación fueron orquestadas o alentadas por personas que afirman falsamente que las elecciones de 2020 fueron robadas a Trump.
¿De dónde proviene esto?
Aunque se desconoce mucho sobre las investigaciones, una de las preguntas más urgentes es qué podrían significar estas violaciones para la seguridad de las máquinas de votación en las elecciones de medio término, que serán en menos de dos meses.
Los expertos en seguridad electoral dicen que las violaciones por sí solas no han aumentado necesariamente las amenazas para la votación de noviembre. Los funcionarios electorales ya asumen que gobiernos extranjeros hostiles podrían tener datos sensibles, por lo que toman precauciones para proteger sus sistemas de votación.
La preocupación más inmediata es la posibilidad de que trabajadores electorales deshonestos, incluidos aquellos que simpatizan con la mentira de que la elección presidencial de 2020 fue robada a Trump, puedan usar su acceso al equipo electoral y el conocimiento obtenido a través de las violaciones para lanzar ataques desde dentro. Tales ataques podrían usarse para dar ventaja a sus candidatos o partido o para introducir problemas en el sistema que generarían aún más desconfianza en los resultados electorales.
En algunos de los supuestos casos de violación de seguridad, las autoridades investigan si funcionarios locales proporcionaron acceso no autorizado a personas que copiaron software y datos del disco duro, y en varios casos los compartieron públicamente.
Después de la violación en Georgia, un grupo de expertos en seguridad electoral dijo que la copia y difusión no autorizada de datos electorales del rural Condado Coffee representaba “amenazas serias” para las elecciones de noviembre. Instaron a la junta electoral estatal a reemplazar los dispositivos con pantalla táctil usados en todo el estado y usar solo boletas de papel marcadas a mano.
Harri Hursti, un experto destacado en seguridad electoral, está preocupado por otra posibilidad: El acceso a los datos o software del equipo de votación podría usarse para desarrollar un video con apariencia realista en el que alguien afirme falsamente haber manipulado un sistema de votación, dijo.
Dicho video, publicado en línea o en redes sociales el día de la elección o después, podría crear caos para los funcionarios electorales y provocar que los votantes cuestionen la precisión de los resultados.





