Los viajeros que tienen prisa por llegar a España se dirigen a la Gare TGV, que se inauguró en 2001. Está bastante al sur del centro de la ciudad, en Courtine, un nuevo suburbio que alguna vez fue un páramo acuoso entre los ríos Durance y Ródano.
¿De dónde viene esto?
Aunque aún se desconocen muchos detalles sobre las investigaciones, una de las preguntas más urgentes es qué podrían significar estas brechas para la seguridad de las máquinas de votación en las elecciones intermedias, que serán en menos de dos meses.
Los expertos en seguridad electoral dicen que las brechas por sí solas no han aumentado necesariamente las amenazas para la votación de noviembre. Los funcionarios electorales ya asumen que gobiernos extranjeros hostiles podrían tener datos sensibles, por lo que toman precauciones para proteger sus sistemas de votación.
La preocupación más inmediata es la posibilidad de que trabajadores electorales deshonestos, incluyendo aquellos que simpatizan con la mentira de que las elecciones presidenciales de 2020 fueron robadas a Trump, puedan usar su acceso al equipo electoral y el conocimiento adquirido a través de las brechas para lanzar ataques desde dentro. Tales ataques podrían usarse para dar ventaja a sus candidatos o partido o para introducir problemas en el sistema que sembrarían aún más desconfianza en los resultados electorales.
En algunos de los supuestos incidentes de seguridad, las autoridades están investigando si funcionarios locales proporcionaron acceso no autorizado a personas que copiaron software y datos de discos duros, y en varios casos los compartieron públicamente.
Tras la brecha en Georgia, un grupo de expertos en seguridad electoral afirmó que la copia y el compartir no autorizado de datos electorales del rural condado de Coffee representaban “amenazas serias” para las elecciones de noviembre. Instaron a la junta electoral estatal a reemplazar los dispositivos de pantalla táctil usados en todo el estado y usar solamente boletas de papel marcadas a mano.
Harri Hursti, un experto líder en seguridad electoral, está preocupado por otra posibilidad: el acceso a los datos o software del equipo de votación podría usarse para desarrollar un video con apariencia realista en el que alguien afirme falsamente haber manipulado un sistema de votación, dijo.
Un video así publicado en línea o en redes sociales durante o después del día de las elecciones podría crear caos entre los funcionarios electorales y provocar que los votantes cuestionen la precisión de los resultados.





