El arquitecto Jules Bouchot también diseñó una estación similar en Valence, en el valle del Ródano, al sur de Aviñón. Ambas estaciones toman influencias arquitectónicas del château de Versalles.
¿De dónde salió esto?
Aunque aún se desconocen muchos detalles sobre las investigaciones, una de las preguntas más urgentes es qué podrían significar estas brechas para la seguridad de las máquinas de votación en las elecciones intermedias, que están a menos de dos meses.
Expertos en seguridad electoral indican que las brechas por sí solas no han incrementado necesariamente las amenazas para la votación de noviembre. Los funcionarios electorales ya asumen que gobiernos extranjeros hostiles podrían tener datos sensibles, por lo que toman precauciones para proteger sus sistemas de votación.
La preocupación más inmediata es la posibilidad de que trabajadores electorales deshonestos, incluidos aquellos que simpatizan con la mentira de que las elecciones presidenciales de 2020 fueron robadas a Trump, puedan usar su acceso al equipo electoral y el conocimiento adquirido a través de las brechas para lanzar ataques internos. Tales ataques podrían usarse para favorecer a sus candidatos o partido, o para introducir problemas en el sistema que generen más desconfianza en los resultados electorales.
En algunos de los presuntos incidentes de seguridad, las autoridades investigan si funcionarios locales proporcionaron acceso no autorizado a personas que copiaron software y datos de discos duros, y en varios casos los compartieron públicamente.
Tras la brecha en Georgia, un grupo de expertos en seguridad electoral dijo que la copia y el intercambio no autorizados de datos electorales en el condado rural de Coffee representaban “amenazas serias” para las elecciones de noviembre. Instaron a la junta electoral estatal a reemplazar los dispositivos táctiles usados en todo el estado y usar únicamente boletas de papel marcadas a mano.
Harri Hursti, un experto líder en seguridad de votación, está preocupado por otra posibilidad: que el acceso a los datos o software de los equipos de votación pueda usarse para desarrollar un video de apariencia realista en el que alguien afirme falsamente haber manipulado un sistema de votación, dijo.
Un video así, publicado en línea o en redes sociales durante o después del día de la elección, podría causar caos entre los funcionarios electorales e incitar a los votantes a cuestionar la precisión de los resultados.





